Construcción social de la niña: abriendo espacios

¿Qué es lo primero que piensan lxs padres cuando saben que su bebe es mujer? o ¿cuando debes elegir un regalo para una niña? La mayoría recurre a vestidos, faldas, gorros, balacas, moños y demás accesorios color rosa y muñecas, muchas muñecas. Dependiendo de la edad, algunxs más osados compran juegues de cocina, carriolas, maquillaje, bolsos (bolsas), aretes, collares, pulseras y si es rosa, suele ser mejor.

735862620_993Es a través de estos regalos y de los juegos que experimentan con ellos, que las niñas van construyendo su rol y por ende el posicionamiento en el mundo. Esto quiere decir, a partir de que se conoce su genero ya estamos brindando patrones de que debe ser, como debe comportarse y que debe sentir, es decir un “conjunto de deberes, prohibiciones y expectativas acerca de los comportamientos y actividades considerados socialmente apropiados para las personas que poseen un sexo determinado” . (Unad, 2010)

Estos estereotipos de lo femenino o masculino condicionan las potencialidades individuales, es decir se estimulan o se reprimen determinados comportamientos basándonos en una construcción cultura y no con base en las habilidades de cada persona. Por tanto la invitación es abrir otros espacios de acción para las niñas de acuerdo a su individualidad, lo cual inicia abriendo sus opciones de juegos (carros, rompecabezas, armatodo) para descubrir sus diferentes potencialidades, de hecho, los niños ya lo están haciendo y ahora se ha normalizado programas de televisión donde participan niños como chef, en otra época esto hubiera sido impensable (teniendo en cuenta que la cocina había sido un espacio socialmente destinado a la mujer.

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Estrés, estrés y más estrés

Comenzaré afirmando que todxs hemos experimentado en algún momento de nuestras vidas lo que el DSM V denomina: F43. Estrés Agudo.  ¿Por qué?¿cuando? ¿dónde? ¿cómo?

En efecto, todos hemos experimentado una situación que se ha salido de control: el traslado de casa, el cambio de trabajo, peleas con amigxs, discusión con la pareja, conflictos con los hijos, estos son eventos que de una u otra forma todxs hemos vivido y que pueden causar malestar emocional de acuerdo a la importancia para cada unx de nosotrxs y el grado de aceptación que demos al evento. Por ejemplo en el traslado de vivienda o empleo, una persona puede estar aferrada a las vivencias en ese espacio y aunque se encuentre en otro, se exige constantemente recordar y comparar las ventajas y desventajas de su situación. Dando mayor peso a factores negativos, lo que genera estrés por el cambio, más estrés por la frustración de pensar que todo es negativo y no lograr adaptarse, más estrés del estrés que esta experimentando, resultado un peligroso cóctel que el DSM V clasifico en el numeral F43.

Otra forma más rápida de llegar a este cóctel se debe a situaciones extremas como: un accidente de transito, la muerte de un ser querido, desempleo, terminar con la pareja, o el divorcio. Hago énfasis en que es un proceso más rápido porque el trastorno de Estrés agudo, es una respuesta normal e inmediata a eventos como estos que no son esperables o por lo menos no para la persona.

Lo importante para las personas que se identificaron tanto con el grupo No. 1 como con el grupo No. 2, es comprender que el trastorno de estrés agudo que traducimos popularmente como estrés (problemas para dormir, irritabilidad, depresión, aislamiento, pensamientos recurrentes e intrusivos, entre otros), es una respuesta natural de nuestro organismo para adaptarnos a la nueva situación.

Respuesta que durara dependiendo de cada persona no más de 4 semanas, dado que si se extiende más de este periodo estaremos hablando de otro Trastorno (Estrés-Postraumatico).

Entonces que hacer:

  1. Algunas personas necesitan desconectarse del evento (puede resultar beneficioso siempre y cuando sepa que tendrá que enfrentarse al cambio y no tratar eternamente de negarlo o evadirlo).
  2. Darle nombre a todas las emociones: estoy triste o irritado o con miedo. Es importante conocer como estamos emocionalmente para saber a donde queremos llegar.
  3. Buscar recursos de afrontamiento (recordar una situación difícil de la que logramos salir, qué nos ayudo, cómo, qué hicimos, qué dejamos de hacer)
  4. Evaluar la situación o el evento (qué puedo hacer, qué no. Por ejemplo en la terminación de una relación, la persona puede buscar red de apoyo con una amiga o un familiar, pero no puede cambiar la decisión de su expareja)
  5. Por último, tener la seguridad de que nuestras emociones van a cambiar a medida que interioricemos el evento.

Criterios para el diagnóstico de F43.0 Trastorno por estrés agudo (308.3)

A. La persona ha estado expuesta a un acontecimiento traumático en el que han existido 1 y 2:

1. la persona ha experimentado, presenciado o le han explicado uno (o más) acontecimientos caracterizados por muertes o amenazas para su integridad física o la de los demás
2. la persona ha respondido con un temor, una desesperanza o un horror intensos

B. Durante o después del acontecimiento traumático, el individuo presenta tres (o más) de los siguientes síntomas disociativos:

1. sensación subjetiva de embotamiento, desapego o ausencia de reactividad emocional
2. reducción del conocimiento de su entorno (p. ej., estar aturdido)
3. desrealización
4. despersonalización
5. amnesia disociativa (p. ej., incapacidad para recordar un aspecto importante del trauma)

C. El acontecimiento traumático es reexperimentado persistentemente en al menos una de estas formas: imágenes, pensamientos, sueños, ilusiones, episodios de flashback recurrentes o sensación de estar reviviendo la experiencia, y malestar al exponerse a objetos o situaciones que recuerdan el acontecimiento traumático.

D. Evitación acusada de estímulos que recuerdan el trauma (p. ej., pensamientos, sentimientos, conversaciones, actividades, lugares, personas).

E. Síntomas acusados de ansiedad o aumento de la activación (arousal) (p. ej., dificultades para dormir, irritabilidad, mala concentración, hipervigilancia, respuestas exageradas de sobresalto, inquietud motora).

F. Estas alteraciones provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo, o interfieren de forma notable con su capacidad para llevar a cabo tareas indispensables, por ejemplo, obtener la ayuda o los recursos humanos necesarios explicando el acontecimiento traumático a los miembros de su familia.

G. Estas alteraciones duran un mínimo de 2 días y un máximo de 4 semanas, y aparecen en el primer mes que sigue al acontecimiento traumático.

H. Estas alteraciones no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o a una enfermedad médica, no se explican mejor por la presencia de un trastorno psicótico breve.

ARTE Y CUERPO. MI CUERPO, BLANCO LIENZO…

c2“Wo Es war soll Ich Werden”

(Dónde eso era, el sujeto ha de advenir)

Sigmund Freud

Los primeros trazos de la obra se lanzan sobre el lienzo ya listo: se le ha removido el polvo, puesto las primeras capas de barniz, se le ha dejado secar.  El olor, la forma de las pinceladas del barniz, la textura del paño, la forma del pincel, los materiales, todo en su conjunto previamente preparado, para recibir los primeros toques de pintura.  En el umbral de todo aquello que no  se percibe a simple vista es donde el sujeto se encuentra, donde yace el lenguaje.

Autora

En el sujeto no hay nada inmutable, desde este punto de vista todo en él cambia, pero no de cualquier manera porque esta dinámica subjetiva está determinada por la estructura. Lo que no es del campo del sujeto, es un agujero en la estructura, “lo que no es”, en tanto falta, constituye el campo del objeto.

El sujeto tiene la posibilidad de crear su objeto a través del arte. No se puede representar a sí mismo, ni a la realidad suya u otra. El objeto, como objeto de pulsión, está perdido y su representación, en tanto falta, es la causa del deseo. El sujeto crea su objeto ya que no está creado de antemano, es más, es justo aquí dónde, a través de su creación, puede reencontrarse con aquél objeto perdido.

Tenemos dos cuerpos, el cuerpo del soma y el cuerpo simbólico. Sin el cuerpo del lenguaje el cuerpo biológico no tiene posibilidad de vivir. En este orden de ideas el cuerpo simbólico parasita al cuerpo biológico posibilitándole la vida. En tanto el lenguaje es incorporado en el cuerpo somático, lo modifica y es por vía del sujeto que surca la naturaleza y crea el campo social, cuya consistencia está dada justamente por la palabra.

El lenguaje es nuestro límite, es el borde del lienzo en el que nos constituimos como sujetos. Más allá de este borde no hay posibilidad de nada. El marco hace un recorte, separando lo intrínseco y lo extrínseco. Es este marco lo que funda el infinito, sin este borde no hay infinito. Evocando a  Heráclito y su metáfora “nadie se baña dos veces en el mismo río“, el discurrir del lenguaje nos da las infinitas posibilidades por las cuales nunca decimos lo mismo, aún diciendo lo mismo, como así tampoco el artista puede volver a crear exactamente la misma obra, aunque si puede corregir su creación a través de una nueva.

No hay cordura en quienes no sienten la necesidad de crear su universo propio en otra escena, como cuando soñamos. Sea cual sea la forma y los materiales, lienzo, piedra, sonido (solo el poeta no precisa de herramientas para reinventarse, le bastan las palabras e, incluso, en ocasiones, ni precisa del sonido). Enfermamos cuando rechazamos ese deseo.

Por el contrario, buscar fuera de sí, en las cosas, en los objetos, lo que siempre ha estado adentro como una falta, como un anhelo, es la causa del desorden subjetivo paranoico propio del desvío que propicia la civilización occidental en las sociedades de consumo. Si algo cercano a la felicidad existe, sólo puede pensarse en la creación artística y en el lazo entre las personas.

Se tiende a poner la satisfacción en “lo bueno”. Como deleite de nuestros sentidos sólo tomamos aquello que no nos genera sufrimiento, evitando lo que quizá es verdaderamente valioso y que podría liberarnos de nuestras ataduras culturales, sociales, familiares y espirituales. En parte es un error. La causa del bienestar es el caos en tanto uno hace algo con ese caos. Justamente, en la creación artística, el sujeto puede devenir del caos a la satisfacción, en aquello que le moviliza y no en aquello que lo mantiene quieto, postrado, sin voluntad, como con las nuevas tecnologías que se ofrecen como una vía de evasión posible de la propia subjetividad.

Eso quizá sea la inspiración, el ver en lo no evidente, percibir aquello que, oculto en nosotros mismos, espera su realización. Allí donde la palabra no alcanza, aparece el arte. Lo que agudiza el dolor son las heridas que se abren por los repentinos y a veces bruscos encuentros con uno mismo. Los dolores se mitigan si se evade lo que emerge de nuestro interior, pero la influencia que genera cada acto reprimido silenciosamente, va acabando con la propia subjetividad. No hay nada que nos genere más temor que nuestros propios deseos por la incertidumbre y la responsabilidad que conlleva su realización. Pero es mejor dejarnos sacudir por nuestro deseo a fingir una sonrisa y hacer trazos sin vida en un lienzo opaco y sucio.

Los sujetos nos corregimos a través de los objetos que creamos. A medida que practicamos nuestro actuar, en tanto sostenemos en acto nuestro deseo, ya sea en el discurso, en el sentir o en el pensar, cambiamos nuestra condición subjetiva. Esta dinámica, a la vez que nos transforma, transforma el mundo. c

La civilización actual propone una única opción de ser humano como ideal totalitario, desconociendo las diferencias culturales, étnicas y personales; por lo tanto, es responsable de tragedias humanas como el Holocausto, Hiroshima y Nagasaki, la interminable guerra de Medio Oriente cada vez más cruel, el desastre ecológico y humanitario en África, la emergencia medioambiental en todo el planeta, los conflictos políticos y sociales en nuestros países americanos, el racismo, el femicidio, la homofobia, entre muchas otras.

Al mismo tiempo que aplastó la subjetividad haciendo de las personas partes de la maquinaria económica del capitalismo, arrastró el arte consigo como expresión subjetiva. Para revivir el arte necesitamos intuir de una manera diferente nuestra realidad cotidiana, sin ello, se degrada deviniendo meramente un adorno. En este orden de ideas el artista es un vehículo entre su subjetividad y el horizonte subjetivo de su tiempo. Un acto del no ser al arte.

El arte y el psicoanálisis son unos de los pocos recursos que nos restan como espacio de resistencia; no sólo como resguardo de nuestra subjetividad, sino también restableciendo los lazos sociales cada vez más debilitados o rotos, al tiempo que modifican de alguna manera el mundo. Esto es sólo a condición de sostener la responsabilidad que nos recae de nuestro deseo, no ignorando los modos ocultos que nos contemplan desde adentro y desde nuestro alrededor y que esperan el encuentro con un lienzo en blanco para salir a navegar en él.

Así el artista se empodera, reinventándose a sí mismo en un sujeto político. Si el arte no es político no es arte. Y la política en psicoanálisis, es la política del inconsciente. De allí que la creación artística, como los sueños, no son un testimonio o una representación de la realidad, si no un síntoma que reúne al sujeto con su tiempo. No al tiempo cronológico pasado, presente, futuro; que lo devora todo. La obra de arte sobrevive al tiempo, como el “Saturno devorando a su hijo” de Goya que vence a la propia voracidad de Saturno (Cronos, el dios del tiempo), renaciendo cada vez ante los ojos de un espectador que la observa y a su vez modificándole en tanto sujeto. Por eso el arte es subversivo al capitalismo el cual crea objetos masivos y prototípicos. La obra de arte no solamente es irrepetible, sino que además se recrea a sí misma en cada sujeto y por ello es invaluable.

Por otro lado el arte modifica la naturaleza, la espiritualiza, al contrario del capitalismo que la destruye. Una sociedad sin arte es una sociedad autista o muerta, ya que el arte es uno de los lazos sociales por excelencia, al ser una de las expresiones privilegiadas del discurso en tanto nos subjetiviza en el ahora. El arte no es solamente lo que se exhibe en museos o galerías. Un ejemplo, para ser más precisos en esto, es cuando comparamos la escritura alfabética de occidente con otras culturas donde no se usa el alfabeto, allí nos podemos dar cuenta de que en otras lenguas como el fenicio, el egipcio, chino o japonés entre otras, donde lo que se escribe no son los sonidos, es donde el sujeto se hace presente leyendo cada vez de una manera diferente la escritura.

Así como la forma del lenguaje constituye el cuerpo social, su dinámica y su orden político, así también, el lenguaje constituye  al cuerpo de cada sujeto y es a través de ese cuerpo que el sujeto habla, ya que todo él se encuentra comprometido en el discurso. Es justamente aquí donde el arte actúa, rescatando lo propio del sujeto, no permitiendo su borramiento, preservándole y dándole la posibilidad de emanciparse.

El alma no es un incorporal como la psique de Platón, el lenguaje hace un cuerpo que es incorporado, es la psique de los estoicos, es el cuerpo del lenguaje que al mismo tiempo que parasita al soma, le permite vivir.

El arte es una forma de conversar con el cuerpo, de recordar formas pasadas y aquellas que se desea al porvenir, esas que el cuerpo tanto ansía. El presente es efímero, es el cruce entre el pasado y el futuro; que no existen. Toda certidumbre es delirante. Ahora, se puede hacer de lo efímero, así como del amor y el arte, algo duradero ya que estos sobreviven a la propia muerte del sujeto.

Su verdadero nombre no se sabe, está escrito en todo lo que le hace ser eso que llamamos arte, pero si logramos intuir de otra manera  quizá encontremos que se llame inconsciente. ¿Y cuál sería el fin de cada trazo, sino significar aquello que escapa al saber?c1

Lágrimas son arrancadas de los ojos al despertarse a través del movimiento de los dedos, de los labios, del silencio en el acto de crear una obra, la propia, y es justo allí donde se encuentra uno mismo a pesar que, en ese mismo acto, se ausenta.

Ser deseante es aquél que transforma su realidad al darse cuenta que su relación con la pintura, la brocha y el lienzo es inseparable. Por tanto se hace indefinible cada uno por sí solo, se les puede atribuir características específicas que les hacen útiles, pero su verdadera esencia se hace imposible de descifrar en su unicidad.

En este orden de ideas se podría decir que la creación no termina, aún si se han lanzado las últimas pinceladas, y puesto la firma en la obra. El deseo es insaciable, dando la posibilidad de crear una nueva obra. Esto evoca la noción budista de reencarnación, ya que en el budismo no existe la idea de un yo o de un alma permanente que reencarne, lo que causa un nuevo nacimiento es que el deseo no puede ser satisfecho totalmente. Ese “no todo”, es lo que hace que el deseo continúe y no se agote en la finalización de una obra de arte. De allí que tanto el sujeto como el objeto de arte creado no son estáticos sino que son en un  continuo devenir. Como decía William Blake: “Aquel que desea pero no obra, engendra peste.”.

Por tanto el arte es un devenir posible del lenguaje como escritura y en él nos podemos constituir como sujetos mientras que, simultáneamente construimos el objeto, de igual manera que un analizante avanza hacia su fin de análisis, pero una vez alcanzado éste, su análisis continúa…

“Escúchame, mira si los budistas van a necesitar el psicoanálisis!” D.W.

Adda Consuelo Avendaño

Psicóloga – Analista en formación.

Buenos Aires – Setiembre de 2015

De la Zona de Confort a la Zona de Aprendizaje

Lo conocido, lo cercano, lo seguro y lo estable, hace parte de la Zona de Confort. Se relaciona con acciones y comportamientos, así como con situaciones o cosas materiales; es aquello que de cierta manera se logra predecir y controlar , sea ´bueno´ o no tan bueno, sea que se desee o que no.

La Zona de Confort es importante porque allí se encuentra todas las habilidades, capacidades y aptitudes, que la persona ha desarrollado a lo largo de su vida. Sin embargo, se puede convertir en una Zona Oscura que puede llevar a la Rutina, a la Repetición y a la Costumbre. Por tanto, la Zona de Confort siempre debe ir de la mano de la Zona del Aprendizaje.

Nuestras emociones ¿es posible sentir alegría y furia a la vez?

I-41-600x600Intensamente (Inside Out) es la interesante película de Pixar, la cual nos muestra lo importante que es llegar a sentir Felicidad, o Tristeza o Furia.

Al inicio de la vida de la protagonista (antes de los 11 años), nos muestra 5 emociones básicas o primitivas que hemos experimentado todos (felicidad, tristeza, furia, miedo o disgusto ), pero a partir de la adolescencia y motivada por una situación de cambio, se muestra como la interacción de estás emociones crean nuevos y complejos escenarios.

De hecho, encasillarnos en 5 emociones a medida que crecemos se nos dificulta, ya que no siempre estamos tristes, o felices, o furiosos; se podría decir que experimentamos una mezcla de diferentes sentimientos.

Por ello, Christophe Haubursin, basado en estas 5 emociones, diseño una gráfica donde muestra el posible resultado de la combinación de dos de ellas:

inside_out_emotions-03Como dio a entender la película ninguna emoción es mala, todas cumplen una función y son importantes, por tanto es necesario aceptarlas y redireccionarlas, ya que suelen ser el origen de nuestra creatividad en situaciones difíciles.

El silencio duele

Primera parte

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Cuántas veces hemos escuchado de alguien cercano -o nos ha pasado a nosotr@s mism@s-, ¿por qué no fue sincer@? ¿Por qué no me dijo antes? ¿Por qué espero a qué fuera demasiado tarde? Todos estos interrogantes y más, aparecen cuando se ha sido engañado por otra persona. Su silencio duele.

El cual empezó desde el momento en que se noto algo diferente; aquel momento donde se sintió que la presencia era más escasa y la lejanía más presente. Cuando las caricias no trasmitían la misma sensación, cuando los pensamientos divagaban sobre las posibles causas.

Entonces aparece la confrontación; algún@s más que otr@s saben a ciencia cierta el motivo y presienten el final de la relación, entonces, el silencio duele. Otr@s que han idealizado a su pareja se niegan a considerar esta opción, el final no existe, entonces el silencio duele.

De pronto aparece llamada, o el mensaje, o el comentario de un amig@, o la imagen de su pareja con otra pareja. Y allí los dos se dan cuenta que el silencio duele.

Segunda parte

10516637_10203618219908742_6055663563157994580_nIniciamos la mañana apagando el despertador, nuestra rutina es la misma, nuestros pensamientos también, ¿Qué sentido tiene levantarse? ¿Qué sentido estudiar o trabajar, o simplemente levantarse? Salimos a la calle y vemos a la gente, ¿me notan? ¿le llegaré a importar a alguien? ¿llegaré a ser feliz? Este silencio duele.

Estoy rodead@ de personas, pero ¿le importo a alguien?… Entonces mejor me concentro en lo que debo hacer, estudiar, trabajar o hacer aseo a la casa, en lo que tenga que hacer, entonces este silencio duele.

He guardado tantos pensamientos dentro de mí; sé que soy insegur@, sé lo que tengo que cambiar, ¿tantas cosas? ¿mi timídes?o ¿mi cara?,o ¿mi gordura?, o ¿mis piernas?, tantas cosas, este silencio duele.

De pronto alguien me saca de mi ensoñación, entonces el silencio no duele.

Refle-APsI:

El dolor es una señal de alarma que nos dice que algo no esta bien; la cual, es tan real como la opresión en el pecho, o la tensión cerebral por ello hay que tratarla. Al ser una señal, nos invita a actuar, lo cual conlleva a tomar una decisión. Decisión que nos lleva de no seguir creyendo lo mismo, no seguir pensando lo mismo y sobre todo, no actuar de la misma manera.

Nosotros tenemos la capacidad de alejarnos o de cambiar la fuente de dolor. Y para ello, tenemos que cambiar algunos de nuestros principios de vida.

Para el 1er caso:

  1. Nadie esta a obligad@ a amarme.
  2. La pareja no sobrevive si sola una persona ama, así ame demasiado.
  3. No todos los amores son para toda la vida.
  4. La infidelidad más que una desgracia se puede convertir en una ventaja, ya que nos aleja de personas que no nos valoran.
  5. El verdadero amor, comienza con el amor propio.

Para el 2do caso:

  1. Nuestro valor no depende de la percepción de los demás.
  2. Como nos perciben otros, es el resultado de como nos sentimos, así que el trabajo inicia desde dentro.
  3. La diferencia es una riqueza, nadie es como tú: nadie piensa como tú y nadie siente como tú.
  4. Es necesario soñar y establecer metas personales a corto, mediano y largo plazo.
  5. El primer paso para cambiar, es aceptarnos.

¿Quieres ser indecis@?

Albert Ellis, comenta que son no son comunes las situaciones perfectas y más que estás se mantengan a lo largo del tiempo. Por ello se hace necesario de nuestra parte, una aceptación incondicional de nosotros mismos, porque si bien se nos escapa controlar las situaciones a nuestros alrededor, Sí controlamos como nosotros nos comportamos hacía y frente a ellas. Así que, un poco de dosis irracional nos ayudará a ser más racionales. Veamos:

1.1.1