¿Soy alcohólico?: pruebas de diagnóstico

A continuación presentaré el RAPS4 que es una prueba corta para identificar no solo dependencia, sino también uso perjudicial u otras formas leves de problemas por consumo de alcohol. Posteriormente los críterios de diagnóstico según el DSM V. Lo anterior porque partimos de la afirmación que no únicamente los dependiente al alcohol generan problemas (accidentes de transito, violencia intrafamiliar) y susceptibilidad a otras enfermedades como vimos en Alcohol: la bebida que te hace feliz, sino también aquellos que no controlan el consumo en determinadas ocasiones. Sólo una ocasión basta para arrepentirse el resto de la vida.

El RAPS4 es una prueba corta, mnemónica, de cuatro ítemes con la ventaja de su brevedad y puntuación inmediata. Estos cuatro ítemes en su versión en castellano son los siguientes:

– Remordimiento: ¿Durante (especificar el período de tiempo, por ejemplo los últimos doce meses) le ha pasado alguna vez que sintió remordimiento por algo que había dicho o hecho después de haber bebido? 

– Amnesia: ¿Durante los últimos doce meses (u otro período de tiempo que se especifique) le ha pasado alguna vez que no pudo recordar algo que había dicho o hecho después de haber bebido? 

– Performance: ¿Durante los últimos doce meses (u otro período de tiempo que se especifique) le ha pasado alguna vez que no pudo hacer lo que se esperaba de usted (estudiar, ir al trabajo, u otra obligación) a causa de la bebida? 

 Starter (en inglés; empezar en castellano): ¿Durante los últimos doce meses (u otro período de tiempo que se especifique) bebió algo con alcohol a la mañana o después de levantarse? 

Una respuesta positiva a cualquiera de los cuatro ítemes se considera un resultado positivo y es indicador de problemas relacionados con alcohol. 

Otra patrón para el diagnostico de alcoholismo como se menciono, lo brinda el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM V):

CRITERIOS PARA EL DIAGNÓSTICO DE TRASTORNO POR CONSUMO DE ALCOHOL. DSM V.

Trastorno por consumo de alcohol
A. Un modelo problemático de consumo de alcohol que provoca un deterioro o malestar clínicamente significativo y que se manifiesta al menos por dos de los hechos siguientes en un plazo de 12 meses:

1. Se consume alcohol con frecuencia en cantidades superiores o durante un tiempo más prolongado del previsto.

2. Existe un deseo persistente o esfuerzos fracasados de abandonar o controlar el consumo de alcohol.

3. Se invierte mucho tiempo en las actividades necesarias para conseguir alcohol, consumirlo o recuperarse de sus efectos.

4. Ansias o un poderoso deseo o necesidad de consumir alcohol.

5. Consumo recurrente de alcohol que lleva al incumplimiento de los deberes fundamentales en el trabajo, la escuela o el hogar.

6. Consumo continuado de alcohol a pesar de sufrir problemas sociales o interpersonales persistentes o recurrentes, provocados o exacerbados por los efectos del alcohol.

7. El consumo de alcohol provoca el abandono o la reducción de importantes actividades sociales, profesionales o de ocio.

8. Consumo recurrente de alcohol en situaciones en las que provoca un riesgo físico.

9. Se continúa con el consumo de alcohol a pesar de saber que se sufre un problema físico o psicológico persistente o recurrente
probablemente causado o exacerbado por el alcohol.

10. Tolerancia, definida por alguno de los siguientes hechos:

a. Una necesidad de consumir cantidades cada vez mayores de alcohol para conseguir la intoxicación o el efecto deseado.

b. Un efecto notablemente reducido tras el consumo continuado de la misma cantidad de alcohol.

11. Abstinencia, manifestada por alguno de los siguientes hechos:

a. Presencia del síndrome de abstinencia característico del alcohol (véanse los Criterios A y B de la abstinencia de alcohol.

b. Se consume alcohol (o alguna sustancia muy similar, como una benzodiacepina) para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia.

Especificar la gravedad actual:
305.00 (F10.10) Leve: Presencia de 2–3 síntomas.
303.90 (F10.20) Moderado: Presencia de 4–5 síntomas.
303.90 (F10.20) Grave: Presencia de 6 o más síntomas.

Mal de Amores

aMal de Amores, fue el concepto utilizado por Muriana y Verbits (2010) para denominar las psicopatologías que se presentan cuando el “amor no es correspondido”: depresión, pensamientos obsesivos, comportamientos compulsivos, ansiedad y resistencia a la verdad. Aclaran así mismo que sentimientos como el dolor y la tristeza son completamente normales cuando una relación se torna un tanto compleja, es decir la posibilidad que considera una de las dos persona involucradas en terminarla, -posibilidad que puede generar la aparición de una tercera persona en la relación-.

Las posibilidades para terminar una relación varían de cada pareja, se ha encontrado que el común denominador da como resultado: la no satisfacción de necesidades, creencias, convicciones y fantasías. Y es que nadie se escapa de adjudicar a su pareja características que tal vez sólo salen de nuestra imaginación, es decir, conocemos a esa persona o por lo menos una parte de ella, no obstante mantenemos la esperanza de que más temprano que tarde adquiera esos “elementos especiales” que la o lo harían la persona perfecta.

Pero esos elementos no suelen llegar, en la vida real todos somos imperfectos. Hay parejas que logran superar esta etapa de fantasía, pero otras que dedican grandes esfuerzos por conseguirla, idean estrategias para que cambie, para que sea lo que soñó, se resisten a la idea de que el príncipe y la princesa no se puedan concluir, y vuelven la relación tensa, frustrante e insoportable para los dos. Pero lo peor no es lograr a la persona perfecta, lo peor es no tener la posibilidad de lograrla, es decir, la posibilidad de terminar la relación y de que todas nuestras convicciones y creencias, así como nuestros esfuerzos hayan sido en vano, así que cuando se contempla la idea de concluirla, todas las fantasías, creencias y convicciones sobre el amor, tambalean, se ponen a juicio y justamente el hecho de juzgarlas, de pensar que nos hemos equivocado es lo que ocasiona la tristeza, el dolor y la rabia, no tanto el hecho como tal. Porque para protegernos se tiende a creer que lo que pensamos y creemos esta correcto, que la o el equivocado es el otro, no yo.

Sin embargo, cuando se quiere mantener a toda costa pensamientos como “el amor es para siempre”, “el amor todo lo aguanta o todo lo supera”, “el o ella son el amor de mi vida”, es cuando aparece un cuadro patológico, y patológico porque se parte de la premisa que la persona que se siente victima y afectada, cree poseer el Don de hacer cambiar de parecer a la otra persona.

Bajo esta razón, suelen optar por resistir (el amor todo lo aguanta), su lema, resistir y resistir; infidelidad, agresión, sentirse ignorada/o porque algún día va a cambiar la situación. Otros/as optan por perseguir (entre más demuestre amor, la otra persona entenderá que debe estar conmigo), su acto, es perseguir a la persona en todos los lugares que frecuenta manteniendo siempre contacto visual, realiza llamadas y mensajes frecuentes, regalos constantes y ostentosos, sugieren a los amigos que le hablen de el o ella. Y algunxs otrxs optan por renunciar, pero esta renunciar es parcial, es decir, optan por considerar la posibilidad de terminar la relación o por terminarla, pero entran en un cuadro depresivo, el cual utilizan para manipular a la otra persona, es decir, entre menos coma, o salga, deje de hacer o funcionar ´normal´ más se interesara por ti, parte del lema “si me ve necesitado/a estará conmigo”.

Estos comportamientos dan como resultado, -generalizando el postulando de Muriana y Verbits (2010)- la construcción de una relación consigo mismo.

Construcción desde luego patológica, porque la persona adjudica pensamientos a la otra persona que no soy reales y actúa de acuerdo a ellos, ejemplo: “necesito esforzarme más para demostrarle amor”, “cuanto más abnegado/a, cuanto más me vea, la o lo llame, le de regalos, más pronto se dará cuenta que me ama”. Como resultado, casi siempre es la reacción contraria en la otra persona, es decir se siente tan acosada que reafirma su decisión de terminar la relación, o si ya la había terminado, de no considerar la posibilidad de volver.

Estas situaciones se suman al dolor ya experimentado y causa un daño tal que puede llevar a la depresión y en casos extremos a pensamientos autolíticos (suicidas), por ello se aconseja en estos casos extremos contactar a un especialista quien abordará el trastorno de acuerdo a su enfoque. En APsI, se opta por un enfoque cognitivo que inicia trabajando desde la restructuración cognitiva, es decir se aborda las creencias, las convicciones y las fantasías, las cuales se evalúan desde la realidad. Para ello, se aborda los pensamientos automáticos y las ideaciones (no pueden vivir sin mi pareja, nada tiene sentido, no soy nada sin el o ella). El objetivo es crear un cuadro de pensamientos racionales como: “le quiero, pero puedo sobrevivir a esta situación”.

Cuando una persona cree (o siente) que una cosa es verdadera, independientemente de que lo sea o no, actuará como si lo fuese. Bertrand Russell