Construcción social de la niña: abriendo espacios

¿Qué es lo primero que piensan lxs padres cuando saben que su bebe es mujer? o ¿cuando debes elegir un regalo para una niña? La mayoría recurre a vestidos, faldas, gorros, balacas, moños y demás accesorios color rosa y muñecas, muchas muñecas. Dependiendo de la edad, algunxs más osados compran juegues de cocina, carriolas, maquillaje, bolsos (bolsas), aretes, collares, pulseras y si es rosa, suele ser mejor.

735862620_993Es a través de estos regalos y de los juegos que experimentan con ellos, que las niñas van construyendo su rol y por ende el posicionamiento en el mundo. Esto quiere decir, a partir de que se conoce su genero ya estamos brindando patrones de que debe ser, como debe comportarse y que debe sentir, es decir un “conjunto de deberes, prohibiciones y expectativas acerca de los comportamientos y actividades considerados socialmente apropiados para las personas que poseen un sexo determinado” . (Unad, 2010)

Estos estereotipos de lo femenino o masculino condicionan las potencialidades individuales, es decir se estimulan o se reprimen determinados comportamientos basándonos en una construcción cultura y no con base en las habilidades de cada persona. Por tanto la invitación es abrir otros espacios de acción para las niñas de acuerdo a su individualidad, lo cual inicia abriendo sus opciones de juegos (carros, rompecabezas, armatodo) para descubrir sus diferentes potencialidades, de hecho, los niños ya lo están haciendo y ahora se ha normalizado programas de televisión donde participan niños como chef, en otra época esto hubiera sido impensable (teniendo en cuenta que la cocina había sido un espacio socialmente destinado a la mujer.

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Estrés, estrés y más estrés

Comenzaré afirmando que todxs hemos experimentado en algún momento de nuestras vidas lo que el DSM V denomina: F43. Estrés Agudo.  ¿Por qué?¿cuando? ¿dónde? ¿cómo?

En efecto, todos hemos experimentado una situación que se ha salido de control: el traslado de casa, el cambio de trabajo, peleas con amigxs, discusión con la pareja, conflictos con los hijos, estos son eventos que de una u otra forma todxs hemos vivido y que pueden causar malestar emocional de acuerdo a la importancia para cada unx de nosotrxs y el grado de aceptación que demos al evento. Por ejemplo en el traslado de vivienda o empleo, una persona puede estar aferrada a las vivencias en ese espacio y aunque se encuentre en otro, se exige constantemente recordar y comparar las ventajas y desventajas de su situación. Dando mayor peso a factores negativos, lo que genera estrés por el cambio, más estrés por la frustración de pensar que todo es negativo y no lograr adaptarse, más estrés del estrés que esta experimentando, resultado un peligroso cóctel que el DSM V clasifico en el numeral F43.

Otra forma más rápida de llegar a este cóctel se debe a situaciones extremas como: un accidente de transito, la muerte de un ser querido, desempleo, terminar con la pareja, o el divorcio. Hago énfasis en que es un proceso más rápido porque el trastorno de Estrés agudo, es una respuesta normal e inmediata a eventos como estos que no son esperables o por lo menos no para la persona.

Lo importante para las personas que se identificaron tanto con el grupo No. 1 como con el grupo No. 2, es comprender que el trastorno de estrés agudo que traducimos popularmente como estrés (problemas para dormir, irritabilidad, depresión, aislamiento, pensamientos recurrentes e intrusivos, entre otros), es una respuesta natural de nuestro organismo para adaptarnos a la nueva situación.

Respuesta que durara dependiendo de cada persona no más de 4 semanas, dado que si se extiende más de este periodo estaremos hablando de otro Trastorno (Estrés-Postraumatico).

Entonces que hacer:

  1. Algunas personas necesitan desconectarse del evento (puede resultar beneficioso siempre y cuando sepa que tendrá que enfrentarse al cambio y no tratar eternamente de negarlo o evadirlo).
  2. Darle nombre a todas las emociones: estoy triste o irritado o con miedo. Es importante conocer como estamos emocionalmente para saber a donde queremos llegar.
  3. Buscar recursos de afrontamiento (recordar una situación difícil de la que logramos salir, qué nos ayudo, cómo, qué hicimos, qué dejamos de hacer)
  4. Evaluar la situación o el evento (qué puedo hacer, qué no. Por ejemplo en la terminación de una relación, la persona puede buscar red de apoyo con una amiga o un familiar, pero no puede cambiar la decisión de su expareja)
  5. Por último, tener la seguridad de que nuestras emociones van a cambiar a medida que interioricemos el evento.

Criterios para el diagnóstico de F43.0 Trastorno por estrés agudo (308.3)

A. La persona ha estado expuesta a un acontecimiento traumático en el que han existido 1 y 2:

1. la persona ha experimentado, presenciado o le han explicado uno (o más) acontecimientos caracterizados por muertes o amenazas para su integridad física o la de los demás
2. la persona ha respondido con un temor, una desesperanza o un horror intensos

B. Durante o después del acontecimiento traumático, el individuo presenta tres (o más) de los siguientes síntomas disociativos:

1. sensación subjetiva de embotamiento, desapego o ausencia de reactividad emocional
2. reducción del conocimiento de su entorno (p. ej., estar aturdido)
3. desrealización
4. despersonalización
5. amnesia disociativa (p. ej., incapacidad para recordar un aspecto importante del trauma)

C. El acontecimiento traumático es reexperimentado persistentemente en al menos una de estas formas: imágenes, pensamientos, sueños, ilusiones, episodios de flashback recurrentes o sensación de estar reviviendo la experiencia, y malestar al exponerse a objetos o situaciones que recuerdan el acontecimiento traumático.

D. Evitación acusada de estímulos que recuerdan el trauma (p. ej., pensamientos, sentimientos, conversaciones, actividades, lugares, personas).

E. Síntomas acusados de ansiedad o aumento de la activación (arousal) (p. ej., dificultades para dormir, irritabilidad, mala concentración, hipervigilancia, respuestas exageradas de sobresalto, inquietud motora).

F. Estas alteraciones provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo, o interfieren de forma notable con su capacidad para llevar a cabo tareas indispensables, por ejemplo, obtener la ayuda o los recursos humanos necesarios explicando el acontecimiento traumático a los miembros de su familia.

G. Estas alteraciones duran un mínimo de 2 días y un máximo de 4 semanas, y aparecen en el primer mes que sigue al acontecimiento traumático.

H. Estas alteraciones no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o a una enfermedad médica, no se explican mejor por la presencia de un trastorno psicótico breve.

Hablemos de Sexualidad

11Nos asombraríamos conocer la variedad de información que nuestrxs niños y niñas tienen sobre el tema y no decir, las y los adolescentes, sin embargo la mayoría de esta información es burda, son términos popularizados que colocan en riesgo a esta población. Aun así, algunos padres prefieren no abordar el tema, no por falta de voluntad sino por falta método, (no saben cómo hacerlo), algunos padres delegan esta responsabilidad a lxs maestrxs, quienes por falta de capacitación o por exceso de conservadurismo no son los más aptos. El caso es que nuestrxs niñxs y adolescentes crecen, siendo informados en el mejor de los casos por experiencias de sus conocidxs, amigss, compañerxs o en el peor de las casos por google, películas, novelas y demás medios de comunicación que presentan información bastante distorsionada.

Pero en sí qué es la sexualidad, según la RAE (Real Academia de la Lengua Española), se entiende como: “(De sexual). Conjunto de condiciones anatómicas y fisiológicas que caracterizan a cada sexo. Apetito sexual, propensión al placer carnal”. Retomamos este término como ejemplo de los errores que muchos padres y maestrxs comenten al abordar el tema, es decir basarse únicamente en sexo (relaciones sexuales), placer sexual y en algunos casos, métodos de prevención.

Hacemos hincapié en errores, porque este concepto de la RAE queda obsoleto frente a los avances científicos y psicológicos, que nos abren una mirada más amplia de lo complejo de abordar la sexualidad. En este sentido, la OMS (Organismo Mundial de la Salud, 2000) comenta que definir la sexualidad se hace difícil básicamente por dos situaciones: la primera porque se relaciona con un concepto abstracto que depende de la influencia cultural y socio-histórica de cada contexto. La segunda, porque suele creerse que sexo y sexualidad es lo mismo, a su vez el ´sexo´, suele definirse o como acto (relación sexual) o como género (mujer u hombre). Con esta confusión conceptual es fácil caer y repetir errores en el momento de abordar el tema.

Basándose en estas dos dificultades, la OMS brinda a nuestro parecer una definición bastante completa haciendo referencia a “una dimensión fundamental del hecho de ser un ser humano: Basada en el sexo, incluye al género, las identidades de sexo y género, la orientación sexual, el erotismo, la vinculación afectiva y el amor, y la reproducción… La sexualidad es el resultado de la interacción de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos, culturales, éticos y religiosos o espirituales”. (OMS, 2000) Así mismo explica que “se experimenta o se expresa en forma de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, actividades, prácticas, roles y relaciones”.

La sexualidad entendida de esta manera, brinda herramientas a la población (padres, madres, tutores, instituciones, entre otras) para comprenderla, informarla y vivirla de una forma saludable, sin mitos, ni tabús: tan importante es comprender que el erotismo y la reproducción son parte de la sexualidad, como lo es, la vinculación afectiva y el amor.

Por tanto para hablar sobre sexualidad:

1ro. Es necesario desmitificarla, es decir comenzar por preguntarnos: ¿Poseo conocimiento sobre identidades de género y orientación sexual? ¿Qué sé sobre sexualidad? ¿La información es correcta? ¿Dónde me puedo informar?

2do. Construirse, ampliar mi información personal de lo que entiendo por afectividad y amor, sobre salud sexual y reproductiva, con opiniones y conceptos de terceras personas. Preguntarse ¿mis creencias o mi religión impiden que aborde la temática? ¿Qué valores considero que debería rescatar?

3ro. Educar, siendo necesario responsabilizar del proceso tanto al padre como la madre, o las o los cuidadores. Situar al hombre (niño o adolescente) y a la mujer (niña o adolescente) sobre la responsabilidad en su sexualidad para ello se inicia explorando ¿qué saben nuestras hijas, hijos, sobrinos, estudiantes sobre el tema? ¿Qué información es verdadera, cuál es un mito? Es necesario aclarar dudas, exponer pensamientos y expresar sentimientos.

Educarnos y generar el compromiso de trasmitir esta educación, es una tarea urgente como sociedad. ¡Hablemos de Sexualidad!

ARTE Y CUERPO. MI CUERPO, BLANCO LIENZO…

c2“Wo Es war soll Ich Werden”

(Dónde eso era, el sujeto ha de advenir)

Sigmund Freud

Los primeros trazos de la obra se lanzan sobre el lienzo ya listo: se le ha removido el polvo, puesto las primeras capas de barniz, se le ha dejado secar.  El olor, la forma de las pinceladas del barniz, la textura del paño, la forma del pincel, los materiales, todo en su conjunto previamente preparado, para recibir los primeros toques de pintura.  En el umbral de todo aquello que no  se percibe a simple vista es donde el sujeto se encuentra, donde yace el lenguaje.

Autora

En el sujeto no hay nada inmutable, desde este punto de vista todo en él cambia, pero no de cualquier manera porque esta dinámica subjetiva está determinada por la estructura. Lo que no es del campo del sujeto, es un agujero en la estructura, “lo que no es”, en tanto falta, constituye el campo del objeto.

El sujeto tiene la posibilidad de crear su objeto a través del arte. No se puede representar a sí mismo, ni a la realidad suya u otra. El objeto, como objeto de pulsión, está perdido y su representación, en tanto falta, es la causa del deseo. El sujeto crea su objeto ya que no está creado de antemano, es más, es justo aquí dónde, a través de su creación, puede reencontrarse con aquél objeto perdido.

Tenemos dos cuerpos, el cuerpo del soma y el cuerpo simbólico. Sin el cuerpo del lenguaje el cuerpo biológico no tiene posibilidad de vivir. En este orden de ideas el cuerpo simbólico parasita al cuerpo biológico posibilitándole la vida. En tanto el lenguaje es incorporado en el cuerpo somático, lo modifica y es por vía del sujeto que surca la naturaleza y crea el campo social, cuya consistencia está dada justamente por la palabra.

El lenguaje es nuestro límite, es el borde del lienzo en el que nos constituimos como sujetos. Más allá de este borde no hay posibilidad de nada. El marco hace un recorte, separando lo intrínseco y lo extrínseco. Es este marco lo que funda el infinito, sin este borde no hay infinito. Evocando a  Heráclito y su metáfora “nadie se baña dos veces en el mismo río“, el discurrir del lenguaje nos da las infinitas posibilidades por las cuales nunca decimos lo mismo, aún diciendo lo mismo, como así tampoco el artista puede volver a crear exactamente la misma obra, aunque si puede corregir su creación a través de una nueva.

No hay cordura en quienes no sienten la necesidad de crear su universo propio en otra escena, como cuando soñamos. Sea cual sea la forma y los materiales, lienzo, piedra, sonido (solo el poeta no precisa de herramientas para reinventarse, le bastan las palabras e, incluso, en ocasiones, ni precisa del sonido). Enfermamos cuando rechazamos ese deseo.

Por el contrario, buscar fuera de sí, en las cosas, en los objetos, lo que siempre ha estado adentro como una falta, como un anhelo, es la causa del desorden subjetivo paranoico propio del desvío que propicia la civilización occidental en las sociedades de consumo. Si algo cercano a la felicidad existe, sólo puede pensarse en la creación artística y en el lazo entre las personas.

Se tiende a poner la satisfacción en “lo bueno”. Como deleite de nuestros sentidos sólo tomamos aquello que no nos genera sufrimiento, evitando lo que quizá es verdaderamente valioso y que podría liberarnos de nuestras ataduras culturales, sociales, familiares y espirituales. En parte es un error. La causa del bienestar es el caos en tanto uno hace algo con ese caos. Justamente, en la creación artística, el sujeto puede devenir del caos a la satisfacción, en aquello que le moviliza y no en aquello que lo mantiene quieto, postrado, sin voluntad, como con las nuevas tecnologías que se ofrecen como una vía de evasión posible de la propia subjetividad.

Eso quizá sea la inspiración, el ver en lo no evidente, percibir aquello que, oculto en nosotros mismos, espera su realización. Allí donde la palabra no alcanza, aparece el arte. Lo que agudiza el dolor son las heridas que se abren por los repentinos y a veces bruscos encuentros con uno mismo. Los dolores se mitigan si se evade lo que emerge de nuestro interior, pero la influencia que genera cada acto reprimido silenciosamente, va acabando con la propia subjetividad. No hay nada que nos genere más temor que nuestros propios deseos por la incertidumbre y la responsabilidad que conlleva su realización. Pero es mejor dejarnos sacudir por nuestro deseo a fingir una sonrisa y hacer trazos sin vida en un lienzo opaco y sucio.

Los sujetos nos corregimos a través de los objetos que creamos. A medida que practicamos nuestro actuar, en tanto sostenemos en acto nuestro deseo, ya sea en el discurso, en el sentir o en el pensar, cambiamos nuestra condición subjetiva. Esta dinámica, a la vez que nos transforma, transforma el mundo. c

La civilización actual propone una única opción de ser humano como ideal totalitario, desconociendo las diferencias culturales, étnicas y personales; por lo tanto, es responsable de tragedias humanas como el Holocausto, Hiroshima y Nagasaki, la interminable guerra de Medio Oriente cada vez más cruel, el desastre ecológico y humanitario en África, la emergencia medioambiental en todo el planeta, los conflictos políticos y sociales en nuestros países americanos, el racismo, el femicidio, la homofobia, entre muchas otras.

Al mismo tiempo que aplastó la subjetividad haciendo de las personas partes de la maquinaria económica del capitalismo, arrastró el arte consigo como expresión subjetiva. Para revivir el arte necesitamos intuir de una manera diferente nuestra realidad cotidiana, sin ello, se degrada deviniendo meramente un adorno. En este orden de ideas el artista es un vehículo entre su subjetividad y el horizonte subjetivo de su tiempo. Un acto del no ser al arte.

El arte y el psicoanálisis son unos de los pocos recursos que nos restan como espacio de resistencia; no sólo como resguardo de nuestra subjetividad, sino también restableciendo los lazos sociales cada vez más debilitados o rotos, al tiempo que modifican de alguna manera el mundo. Esto es sólo a condición de sostener la responsabilidad que nos recae de nuestro deseo, no ignorando los modos ocultos que nos contemplan desde adentro y desde nuestro alrededor y que esperan el encuentro con un lienzo en blanco para salir a navegar en él.

Así el artista se empodera, reinventándose a sí mismo en un sujeto político. Si el arte no es político no es arte. Y la política en psicoanálisis, es la política del inconsciente. De allí que la creación artística, como los sueños, no son un testimonio o una representación de la realidad, si no un síntoma que reúne al sujeto con su tiempo. No al tiempo cronológico pasado, presente, futuro; que lo devora todo. La obra de arte sobrevive al tiempo, como el “Saturno devorando a su hijo” de Goya que vence a la propia voracidad de Saturno (Cronos, el dios del tiempo), renaciendo cada vez ante los ojos de un espectador que la observa y a su vez modificándole en tanto sujeto. Por eso el arte es subversivo al capitalismo el cual crea objetos masivos y prototípicos. La obra de arte no solamente es irrepetible, sino que además se recrea a sí misma en cada sujeto y por ello es invaluable.

Por otro lado el arte modifica la naturaleza, la espiritualiza, al contrario del capitalismo que la destruye. Una sociedad sin arte es una sociedad autista o muerta, ya que el arte es uno de los lazos sociales por excelencia, al ser una de las expresiones privilegiadas del discurso en tanto nos subjetiviza en el ahora. El arte no es solamente lo que se exhibe en museos o galerías. Un ejemplo, para ser más precisos en esto, es cuando comparamos la escritura alfabética de occidente con otras culturas donde no se usa el alfabeto, allí nos podemos dar cuenta de que en otras lenguas como el fenicio, el egipcio, chino o japonés entre otras, donde lo que se escribe no son los sonidos, es donde el sujeto se hace presente leyendo cada vez de una manera diferente la escritura.

Así como la forma del lenguaje constituye el cuerpo social, su dinámica y su orden político, así también, el lenguaje constituye  al cuerpo de cada sujeto y es a través de ese cuerpo que el sujeto habla, ya que todo él se encuentra comprometido en el discurso. Es justamente aquí donde el arte actúa, rescatando lo propio del sujeto, no permitiendo su borramiento, preservándole y dándole la posibilidad de emanciparse.

El alma no es un incorporal como la psique de Platón, el lenguaje hace un cuerpo que es incorporado, es la psique de los estoicos, es el cuerpo del lenguaje que al mismo tiempo que parasita al soma, le permite vivir.

El arte es una forma de conversar con el cuerpo, de recordar formas pasadas y aquellas que se desea al porvenir, esas que el cuerpo tanto ansía. El presente es efímero, es el cruce entre el pasado y el futuro; que no existen. Toda certidumbre es delirante. Ahora, se puede hacer de lo efímero, así como del amor y el arte, algo duradero ya que estos sobreviven a la propia muerte del sujeto.

Su verdadero nombre no se sabe, está escrito en todo lo que le hace ser eso que llamamos arte, pero si logramos intuir de otra manera  quizá encontremos que se llame inconsciente. ¿Y cuál sería el fin de cada trazo, sino significar aquello que escapa al saber?c1

Lágrimas son arrancadas de los ojos al despertarse a través del movimiento de los dedos, de los labios, del silencio en el acto de crear una obra, la propia, y es justo allí donde se encuentra uno mismo a pesar que, en ese mismo acto, se ausenta.

Ser deseante es aquél que transforma su realidad al darse cuenta que su relación con la pintura, la brocha y el lienzo es inseparable. Por tanto se hace indefinible cada uno por sí solo, se les puede atribuir características específicas que les hacen útiles, pero su verdadera esencia se hace imposible de descifrar en su unicidad.

En este orden de ideas se podría decir que la creación no termina, aún si se han lanzado las últimas pinceladas, y puesto la firma en la obra. El deseo es insaciable, dando la posibilidad de crear una nueva obra. Esto evoca la noción budista de reencarnación, ya que en el budismo no existe la idea de un yo o de un alma permanente que reencarne, lo que causa un nuevo nacimiento es que el deseo no puede ser satisfecho totalmente. Ese “no todo”, es lo que hace que el deseo continúe y no se agote en la finalización de una obra de arte. De allí que tanto el sujeto como el objeto de arte creado no son estáticos sino que son en un  continuo devenir. Como decía William Blake: “Aquel que desea pero no obra, engendra peste.”.

Por tanto el arte es un devenir posible del lenguaje como escritura y en él nos podemos constituir como sujetos mientras que, simultáneamente construimos el objeto, de igual manera que un analizante avanza hacia su fin de análisis, pero una vez alcanzado éste, su análisis continúa…

“Escúchame, mira si los budistas van a necesitar el psicoanálisis!” D.W.

Adda Consuelo Avendaño

Psicóloga – Analista en formación.

Buenos Aires – Setiembre de 2015

Mal de Amores

aMal de Amores, fue el concepto utilizado por Muriana y Verbits (2010) para denominar las psicopatologías que se presentan cuando el “amor no es correspondido”: depresión, pensamientos obsesivos, comportamientos compulsivos, ansiedad y resistencia a la verdad. Aclaran así mismo que sentimientos como el dolor y la tristeza son completamente normales cuando una relación se torna un tanto compleja, es decir la posibilidad que considera una de las dos persona involucradas en terminarla, -posibilidad que puede generar la aparición de una tercera persona en la relación-.

Las posibilidades para terminar una relación varían de cada pareja, se ha encontrado que el común denominador da como resultado: la no satisfacción de necesidades, creencias, convicciones y fantasías. Y es que nadie se escapa de adjudicar a su pareja características que tal vez sólo salen de nuestra imaginación, es decir, conocemos a esa persona o por lo menos una parte de ella, no obstante mantenemos la esperanza de que más temprano que tarde adquiera esos “elementos especiales” que la o lo harían la persona perfecta.

Pero esos elementos no suelen llegar, en la vida real todos somos imperfectos. Hay parejas que logran superar esta etapa de fantasía, pero otras que dedican grandes esfuerzos por conseguirla, idean estrategias para que cambie, para que sea lo que soñó, se resisten a la idea de que el príncipe y la princesa no se puedan concluir, y vuelven la relación tensa, frustrante e insoportable para los dos. Pero lo peor no es lograr a la persona perfecta, lo peor es no tener la posibilidad de lograrla, es decir, la posibilidad de terminar la relación y de que todas nuestras convicciones y creencias, así como nuestros esfuerzos hayan sido en vano, así que cuando se contempla la idea de concluirla, todas las fantasías, creencias y convicciones sobre el amor, tambalean, se ponen a juicio y justamente el hecho de juzgarlas, de pensar que nos hemos equivocado es lo que ocasiona la tristeza, el dolor y la rabia, no tanto el hecho como tal. Porque para protegernos se tiende a creer que lo que pensamos y creemos esta correcto, que la o el equivocado es el otro, no yo.

Sin embargo, cuando se quiere mantener a toda costa pensamientos como “el amor es para siempre”, “el amor todo lo aguanta o todo lo supera”, “el o ella son el amor de mi vida”, es cuando aparece un cuadro patológico, y patológico porque se parte de la premisa que la persona que se siente victima y afectada, cree poseer el Don de hacer cambiar de parecer a la otra persona.

Bajo esta razón, suelen optar por resistir (el amor todo lo aguanta), su lema, resistir y resistir; infidelidad, agresión, sentirse ignorada/o porque algún día va a cambiar la situación. Otros/as optan por perseguir (entre más demuestre amor, la otra persona entenderá que debe estar conmigo), su acto, es perseguir a la persona en todos los lugares que frecuenta manteniendo siempre contacto visual, realiza llamadas y mensajes frecuentes, regalos constantes y ostentosos, sugieren a los amigos que le hablen de el o ella. Y algunxs otrxs optan por renunciar, pero esta renunciar es parcial, es decir, optan por considerar la posibilidad de terminar la relación o por terminarla, pero entran en un cuadro depresivo, el cual utilizan para manipular a la otra persona, es decir, entre menos coma, o salga, deje de hacer o funcionar ´normal´ más se interesara por ti, parte del lema “si me ve necesitado/a estará conmigo”.

Estos comportamientos dan como resultado, -generalizando el postulando de Muriana y Verbits (2010)- la construcción de una relación consigo mismo.

Construcción desde luego patológica, porque la persona adjudica pensamientos a la otra persona que no soy reales y actúa de acuerdo a ellos, ejemplo: “necesito esforzarme más para demostrarle amor”, “cuanto más abnegado/a, cuanto más me vea, la o lo llame, le de regalos, más pronto se dará cuenta que me ama”. Como resultado, casi siempre es la reacción contraria en la otra persona, es decir se siente tan acosada que reafirma su decisión de terminar la relación, o si ya la había terminado, de no considerar la posibilidad de volver.

Estas situaciones se suman al dolor ya experimentado y causa un daño tal que puede llevar a la depresión y en casos extremos a pensamientos autolíticos (suicidas), por ello se aconseja en estos casos extremos contactar a un especialista quien abordará el trastorno de acuerdo a su enfoque. En APsI, se opta por un enfoque cognitivo que inicia trabajando desde la restructuración cognitiva, es decir se aborda las creencias, las convicciones y las fantasías, las cuales se evalúan desde la realidad. Para ello, se aborda los pensamientos automáticos y las ideaciones (no pueden vivir sin mi pareja, nada tiene sentido, no soy nada sin el o ella). El objetivo es crear un cuadro de pensamientos racionales como: “le quiero, pero puedo sobrevivir a esta situación”.

Cuando una persona cree (o siente) que una cosa es verdadera, independientemente de que lo sea o no, actuará como si lo fuese. Bertrand Russell

Peligro en las Redes Sociales

Es Importante y Urgente Prevenir

De acuerdo al experimento social realizado por Coby Persin; una persona X se contacta con tres mujeres menores de edad a través de la red social “facebook”, medio por el cual además de conseguir datos de residencia, se logran establecer encuentros. Encuentros a los que las participantes acuden solas -u ofrecen horarios ´pertinentes´-, sin embargo desconocen que quienes las están esperando son sus padres.

Esta situación evidencia el grado de vulnerabilidad que l@s adolescentes presentan, y sobre todo el caso de las mujeres que parecerían más predispuesta a este tipo de riesgos.